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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://letralibre609.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>EDGAR ALBERTO NORABUENA FIGUEROA</title><description>Edgar Alberto Norabuena Figueroa (28-mayo-1978) Huar&#xE1;s - Ancash. Autor de "El Grito del Silencio" -1997, "Itinerario de la Gaviota Cansada" - 2000. Dirige la Revista Literaria "Letra Libre". En el 2000, gan&#xF3; el Concurso &#x93;Poeta Joven de la Regi&#xF3;n Chav&#xED;n" -  Ancash. Ha ganado en los Juegos Florales de la UNASAM en el 2003; IX Juegos Florales de la Universidad Ricardo Palma -2006; Primeros Juegos Florales de la Universidad Peruana - Universidad La Molina; II Concurso de Narrativa Breve "Identidad Ancashina". XIII Premio Internacional de Cuento "Carmen B&#xE1;ez" - Morelia &#x96; M&#xE9;xico - 2006. &lt;br /&gt;Finalista en el Concurso Internacional de Relato breve "Habla de tu aldea" - Espa&#xF1;a, marzo 2007. En abril, ganador del I Festival de Letras - CONAJU - Per&#xFA;. En mayo, finalista del XII concurso de relatos cortos "Juan Mart&#xED;n Sauras" - Espa&#xF1;a. Ganador del III concurso de relatos breves "Identidad ancashina", de la IV cuentat&#xF3;n - Lima y finalista del 1&#xBA; Concurso de relatos breves "ATINA" - Chile</description><link>https://letralibre609.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>DESPU&#xC9;S DE LA LLUVIA</title><link>https://letralibre609.blogia.com/2013/042301-despues-de-la-lluvia.php</link><guid isPermaLink="true">https://letralibre609.blogia.com/2013/042301-despues-de-la-lluvia.php</guid><description><![CDATA[<p><strong>UNO</strong></p><p><strong>&nbsp;</strong></p><p><em>&hellip;Corres. Tu largo y negro cabello al viento semejan dedos infinitos que se extienden hacia m&iacute; queriendo llevarme contigo. No puedo alcanzarte. Con el &uacute;ltimo fragmento de luz del mechero solo he logrado ver fugazmente tus ojos capul&iacute; con una expresi&oacute;n de horror y desesperaci&oacute;n, como si acabaras de enterarte de algo que </em></p><p>&nbsp;</p><p>&iexcl;Esp&eacute;rame!, te dije. Siempre que ca&iacute;a la lluvia tu memoria se iba con la corriente que se formaba de la gotera y se te daba por olvidarlo todo; mejor dicho, por dejar que todo tu recuerdo discurra gota a gota, imagen a imagen, sentimiento a sentimiento, toda t&uacute;, rezum&aacute;ndose como el cielo hasta formar con todo ello un riacho insignificante que iba a parar a otro similar y as&iacute; hasta formar un gran r&iacute;o que luego iba a vaciarse desde la cima de una gran catarata. As&iacute; te vaciabas t&uacute; tambi&eacute;n, y te despojabas de lo vivido y de la vida y hasta de ti misma, hasta el punto de no saber qui&eacute;n eras despu&eacute;s de la mangada.</p><p>Entonces, cuando eso ocurr&iacute;a, hab&iacute;a que esperar a que la lluvia amaine por completo, a que la &uacute;ltima gota de lluvia caiga sobre el suelo anegado y lodoso; hab&iacute;a que esperar, incluso, si era posible, a que el solcito salga a calentar un poco tu sesera ya vac&iacute;a para recibir, nuevamente, lo que no se deb&iacute;a de haber escurrido.</p><p>Y cuando amainaba, ten&iacute;as que aprenderlo todo de nuevo, desde tu nombre y el m&iacute;o, hasta el lugar donde viv&iacute;amos, lo nuestro, nuestras sementeras, nuestras propiedades, nuestros animalitos, todo, todo&hellip; hasta el nombre de los vecinos y de la comarca donde viv&iacute;amos.</p><p>Eso pasaba con cada lluvia. Por eso la gente dec&iacute;a que estabas loca, porque c&oacute;mo pues, era posible que una persona, que un cristiano, &iexcl;por Dios!, pierda as&iacute; por as&iacute; la memoria y ni se acuerde de s&iacute; misma con tan solo ver caer las gotas de la lluvia. Como si el trueno terminara por acallar las voces que se guarda uno en la cabeza, como si el arco&iacute;ris terminara de opacar los colores que uno va reteniendo en la memoria, como si el rayo obnubilara la capacidad de recordar lo vivido&hellip;como si la lluvia lavara cada imagen, cada palabra, cada sabor, cada sensaci&oacute;n, cada olor, cada latido&hellip; de tu cabecita pensativa.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>Eso debe ser ma&ntilde;oser&iacute;a de mujer, c&oacute;mo ya pues con solo ver la lluvia, con solo ver recogerse las goteras en el zagu&aacute;n, con solo observar que esas goteras forman venas abiertas llevando la lodosa vida en su corriente, se nos puede olvidar el nombre. C&oacute;mo ya pues con solo ver que esas venas forman torrentes con cada gota de vida, cada gota de alegr&iacute;a, de tristeza, de esperanza y angustia se van a ir rezumando de uno como si fuese la sangre de una herida abierta, como si fuese lim&oacute;n partido a la mitad, como si fuesen ojos en pleno duelo el nombre de la persona que amamos. C&oacute;mo ya pues podemos secarnos por completo de nuestros recuerdos, de nuestra vida, si al contrario, la lluvia moja y la mangada, mejor. C&oacute;mo ya pues podemos vaciar nuestro interior como si de nosotros saliese un huayco interminable de lo vivido, un v&oacute;mito de todo lo guardado.</p><p>&nbsp;</p><p><em>jam&aacute;s quisiste hacer, que jam&aacute;s debiste hacer&hellip;</em></p><p><em>&hellip;Jadeo. El camino se ha tornado borroso en esta noche oscura como una vieja olla. Solo oigo tus pasos, tus pasos que cada vez se alejan m&aacute;s y m&aacute;s de m&iacute;. Solo oigo el &iexcl;ploc, ploc! de las gotas cayendo alrededor de m&iacute;, sobre m&iacute;&hellip; dentro de m&iacute;. &iquest;Ad&oacute;nde vas?, &iquest;de qui&eacute;n huyes mi Reynita? Emprendo mis pasos con una pierna sangrante. No me importa que la vida se me vaya por esos malditos agujeros que los colmillos del perro me han hecho, solo me importa darle alcance a mi amada, antes de que le ocurra lo </em></p><p>&nbsp;</p><p>Por eso te dije lo que te dije. &iexcl;Esp&eacute;rame!, una sola palabra, tan solo unita. Si te hubiera dicho m&aacute;s, la culpa hubiera sido m&iacute;a. Si te hubiera pedido que me recordaras despu&eacute;s de la lluvia, o que te acuerdes, al menos, de ti misma, hubiera sido mucho pedir. Por eso te lanc&eacute; esa sola palabrita con la esperanza de que la retengas en ti hasta que la comprendas, para que la abrigues en tu lengua y que de tanto repetirla le des sentido, el sentido que quer&iacute;a que le des.</p><p>Pero no te culpo, s&eacute; que as&iacute; no ha sido tu voluntad, tu intenci&oacute;n. Si por ti fuera, s&eacute; que me hubieras esperado as&iacute; cayera un diluvio. Y s&eacute;, tambi&eacute;n, que hubieras detenido, s&iacute;laba a s&iacute;laba esa sola palabrita hasta que de tanto ver la lluvia caer, te des cuenta de que en realidad no es solo una palabrita, sino un poste de donde agarrarse para no dejarse arrastrar por el olvido, una sombra amable para refugiarse de la amnesia, una mano firme que te acompa&ntilde;ara cuando te sientas sola.</p><p>&iquest;C&oacute;mo pierde uno la memoria con solo ver llover?, eso se preguntaban, ingenuos, incansables, insaciables, las personas de la comarca al verme sufrir de esta laya por ti.</p><p>Porque despu&eacute;s de cada aguacero, si me tardaba por cualquier motivo en la sementera, ya no quer&iacute;as abrirme la puerta, no porque no quer&iacute;as; sino porque dec&iacute;as que no dejabas entrar a desconocidos a tu casa. Es que, se&ntilde;or, no s&eacute; qui&eacute;n eres, yo vivo sola, sola siempre he vivido, no tengo marido. As&iacute; dec&iacute;as para mi zozobra mientras trataba de abrir la puerta.</p><p>As&iacute; pas&oacute; ese d&iacute;a tambi&eacute;n, me hab&iacute;a tardado con la yunta nueva y, para colmo, con el burro hechor que oliendo a la burrita de do&ntilde;a Nic&eacute;fora se hab&iacute;a ido a darle su reata as&iacute; cargadita con la le&ntilde;a como estaba yendo ya a su casa.</p><p>&iexcl;Gara&ntilde;&oacute;n, so sinverg&uuml;enza! Ni a los palazos que le propinaba en las ancas le hac&iacute;a caso. &iexcl;Mi Azucena, mi Ashuquita, mi pobre burrita!, termin&oacute; jadeando la pobre do&ntilde;a Nic&eacute;fora viendo que era imposible que el Domingo, nuestro burro hechor, termine con su faena amatoria. Eso me demor&oacute; tambi&eacute;n, aparte de buscar a la yunta que se hab&iacute;a quedado a medio camino y que andaba pastando en alfalfar ajeno.</p><p>Ya estaba yo, ese d&iacute;a, presintiendo lo que iba a pasar, esa madrugada clarito so&ntilde;&eacute; d&aacute;ndole reata a mi prima Yolita, pobrecita ella, tan buena gente con todos; tan mal sue&ntilde;o para m&iacute;.</p><p>Por eso, ese d&iacute;a ar&eacute; con cuidado, divisando, divisando el cielo para correr a casa antes de que caiga la primera gota de lluvia. Y apenas San Santiago se arm&oacute; con su chicote para dejar caer los truenos y San Pedrito se alist&oacute; para vaciar el c&aacute;ntaro de lluvia, corr&iacute;; pero como te dije, me pas&oacute; eso en el camino. Por eso ese d&iacute;a llegu&eacute; tarde.</p><p>&iexcl;Ingrata, qu&eacute; tal lisura!, dec&iacute;an unos moviendo la cabeza negativamente al verme rogar ante la puerta severamente atrancada por dentro. &iexcl;Reyna, Reynita, &aacute;breme pues, mamacita; &aacute;breme la puertita de tu coraz&oacute;n, d&eacute;jame entrar, mamacita, reina de mi coraz&oacute;n!, as&iacute; te dec&iacute;a yo endulzando mis palabras, de coraz&oacute;n, de puro enamorado; pero t&uacute;, ni chis ni mus, chilliq, calladita, solo escuchabas mis ruegos, al menos eso creo que hac&iacute;as.</p><p>&iexcl;Eso es brujer&iacute;a, hijo, ll&eacute;vale en el maestro Borja Malanoche, &eacute;l segurito te la puede curar!, as&iacute; diciendo se compadeci&oacute; de m&iacute;, mi t&iacute;o Vicente que pas&oacute; antes de que, avergonzado, me secara las l&aacute;grimas con el borde de mi poncho bayo.</p><p>&iexcl;Golpe quiere, papay, a yegua mandona con golpe se moldeya, a vaca machorra con golpe se cura, papay, golpe dale, caray, con chicote de toro negro!, as&iacute; rabioso pas&oacute; don Escol&aacute;stico, chaqchando su coca, con la caleadora en la mano.</p><p>Ese d&iacute;a dorm&iacute; con el Domingo, tirado entre la pajita que le serv&iacute;a de comida, tiritando en la madrugada, esperando al sol salir para intentar hacerte recordar lo que no debieras olvidar cuando llueve. Y as&iacute; fue, entumecido por el fr&iacute;o como estaba, torpe mis manos se volvieron y por poco nom&aacute;s te hice da&ntilde;o; pero acert&eacute;, antes de que huyeras de m&iacute;, decirte lo que deb&iacute;a para que recordaras que yo era tu esposo y que t&uacute; eras mi mujer.</p><p>&nbsp;</p><p><em>peor. &iexcl;Trazzz!, mi cuerpo se electrocuta con tan solo pensarlo&hellip; &iexcl;Trazzz!, mis huesos presienten la muerte rondando por estos lares&hellip;</em></p><p><em>&iexcl;No es por ac&aacute;! Suena, autoritaria, piadosa una voz que es de viento, de lluvia, de hoja que cae cargada de mangada. &iexcl;Retrocede!, insiste la voz de una piedra que me bloquea el camino mientras doy con mi cuerpo contra &eacute;l. Me he quedado atontado con el golpe. Ya no escucho nada. Poco a poco la lluvia comienza a persistir en mis o&iacute;dos. El murmullo de la sierra apare&aacute;ndose con la lluvia comienza a musicar poco a poco en toda la comarca. Ahora lo puedo escuchar todo, pero no te puedo te escuchar a ti. Ya no puedo escuchar tus pasos ni tus jadeos locos. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;s?, &iquest;d&oacute;nde estoy? Retrocedo. Trato de adivinar mis </em></p><p>&nbsp;</p><p>Malaya mi destino. Por qu&eacute; pues el amor anda tan chueco, tan enfermizo, tan traumado en esta vida. Por qu&eacute; pues no tendremos derecho a vivir felices con la persona amada despu&eacute;s de rompernos el lomo trabajando en las sementeras, pastando en las punas, ganando centavos para comprar lo faltante en la mina de carb&oacute;n de piedra donde a cambio de vida te dan negras monedas que cada vez nom&aacute;s pierden valor.</p><p>Por qu&eacute; pues, caraya, as&iacute; tan jodida la vida se juega con nosotros. As&iacute; lamentado mi suerte te he buscado, Reynita, montado en mi Dominguito a quien ya se le hab&iacute;a pasado eso de hechor tal vez al verme en esta laya, tan triste y lloroso, tan quejumbroso desde que te fuiste, tan desgraciado sin ti.</p><p>Por all&iacute; la hemos visto; por all&aacute; estuvo, pasando la pampita, en un manantial estuvo tomando ag&uuml;ita; acaba de pasar el puente, papay, hace media horita nom&aacute;s; ya no la alcanzas, taytita, esa mujer ayer ya se estuvo yendo por la quebrada que baja a Casma. Todas las noticias he escuchado de ti, que estabas aqu&iacute;, all&aacute;, en todas partes. Todos te hab&iacute;an visto, todos te hab&iacute;an saludado, se hab&iacute;an topado contigo en el camino, en la sombrita, en la pampa, en la gruta que sirve de posada; todos, menos yo que andaba como clamando tu nombre como corderito que busca a su madre.</p><p>&nbsp;</p><p>As&iacute; tuve que encargar a mi Dominguito, el pobre ya no daba con mi desgracia sobre su lomo, estaba ya cansado de tanto trote, tanta quebrada, tanta cuesta. Caminando solo, enderezando el camino, yendo cada vez por los montes para acortar camino, me result&oacute; m&aacute;s r&aacute;pido ir por donde me dec&iacute;an que te hab&iacute;an visto. As&iacute; avanc&eacute; varias veces; otras muchas, retroced&iacute;, di vueltas en redondo como pericote perdido dentro del c&aacute;ntaro de trigo. Y as&iacute;, enredando mi camino por fin llegu&eacute;.</p><p>&nbsp;</p><p><strong>DOS</strong></p><p>&nbsp;</p><p>Te hab&iacute;an visto entrar a esa casa. Con su esposo vive, me dijeron. &iquest;Con su esposo?...</p><p>As&iacute; me dijeron, por eso tuve cuidado de esperar a la noche y enterarme por m&iacute; mismo lo que estaba sucediendo. Escondido pues entre los matorrales del huerto, esper&eacute; a que el solcito se ocultara y la luna llena saliera melosa y silenciosa a chismosear por todas las comarcas.</p><p>Solo as&iacute; te volv&iacute; a ver por primera vez despu&eacute;s de una semana de andar busc&aacute;ndote por todos esos lares de Dios. &iquest;Con qui&eacute;n nom&aacute;s estar&aacute;?, &iquest;qui&eacute;n se la llev&oacute;?, &iquest;qui&eacute;n es ese jijuna que me la quit&oacute;?, carcomi&eacute;ndome esas preguntas estaban cuando prendiste el mechero para servir la cena. All&iacute; te vi, Reynita, hermosa cantutita de los parajes de Carhuayoc, tan delicada, tan risue&ntilde;a, tan gr&aacute;cil como siempre te so&ntilde;aba.</p><p>Le serv&iacute;as, como antes a m&iacute;, el caldito a esa sombra, esa sombra que luego tuvo nariz, labios, ojos. Esa sombra que luego tuvo manos, hombros. Esa sombra que luego luego reconoc&iacute;.</p><p>&iexcl;Felipe, ese Felipe, masino traidor por la caraya!, murmur&eacute; enfurecido. &iexcl;Jijunagrand&iacute;sima, canalla de m&iacute;chiga!, buf&eacute; encolerizado queriendo entrar de una vez para enfrentarlo al sinverg&uuml;enza ese que seguro ese d&iacute;a estar&iacute;a esperando como zorro da&ntilde;ino a que me fuera a la sementera m&aacute;s lejana para llevarte una vez que caiga la lluvia.</p><p>De seguro as&iacute; ha sido, de seguro, porque mi Reynita es imposible de que me enga&ntilde;e, es imposible, porque ella me ha jurado amor eterno desde la escuelita cuando estudi&aacute;bamos la primaria. Desde cuando nos &iacute;bamos al bosque a las afueras del pueblo a estudiar y contarnos las historias que nuestro profesor nos hac&iacute;a leer. Desde que con la promoci&oacute;n de la escuela salimos de paseo a las quebradas lejanas de Antamina y tuve que cargar con su mochila toditito el trayecto de ida y de regreso para que ese enamorador de Felipe no se acercara con ning&uacute;n motivo. Desde entonces, desde entonces siempre la cuid&eacute; como a la hermosa florcita que es, como a la delicada mariposita que es, como a la Reynita de mi coraz&oacute;n&hellip;</p><p>&nbsp;</p><p><em>pasos entre la espesura de este matorral. Resbalo. El lodo que se mete a mi boca jadeante me hace sentir el sabor de sus pasos lejanos&hellip;</em></p><p><em>Estoy corriendo por delgado hilo blanco que serpentea esquiva por la quebrada. Esta l&iacute;nea nebulosa a ratos desaparece y no s&eacute; a d&oacute;nde poner mis pies. Luego prosigo. Vuelve a aparecer y tengo que retomarlo desde muy lejos. Corro. Corro sin descanso. A lo lejos se oye el retumbar del r&iacute;o. Mi coraz&oacute;n duele y mi pecho es un fuelle alocado que ans&iacute;a descanso. Mis pies ya no resisten m&aacute;s. Tengo el cuerpo empapado de sudor, </em></p><p>&nbsp;</p><p>Yo me la gan&eacute;, me tuve que pelear con ese Felipe hocico de chancho da&ntilde;ino, con ese traidor que quiso ganarme la pelea ech&aacute;ndome tierra a los ojos cuando ya estaba por hacerle rendir. &iexcl;Paj!, &iexcl;paj!, &iexcl;paj!, le estaba dando de alma cuando todo todito se me nubl&oacute; con un intenso ardor de los ojos. All&iacute; me volte&oacute; el desgraciado, mont&aacute;ndose sobre m&iacute; me rellen&oacute; a su gusto, &iexcl;plachaj!, &iexcl;plachaj!, &iexcl;plachaj!, abofete&aacute;ndome ya con burla, pensando que con la tierra ardiendo en mis ojos ya estaba derrotado. Pero no, yo solo estaba pensando en ti, Reynita, solo en ti, mi dulce chirimoya huarina.</p><p>Ese d&iacute;a termin&eacute; con los ojos hinchados, no por la tierra; sino por los derechazos que logr&oacute; acertarme el traidor ese; termin&eacute; con dos dedos dislocados de un par de pu&ntilde;etazos errados que fueron a dar contra el suelo pedregoso; termin&eacute; con las piernas molidas a patadas, con la sangre manando de mi nariz como si fuera ca&ntilde;o abierto, termin&eacute; respirando sangre, oliendo a sangre; pero feliz, t&uacute; estabas mir&aacute;ndome, orgullosa de m&iacute;, queriendo, seguramente, que te prometa ya mi amor por siempre, como lo hice d&iacute;as despu&eacute;s.</p><p>&nbsp;</p><p>&hellip;Nos casamos con banda y todo, dizque. Para mi hijita querida, la banda orquesta Clave musical de Carhuayoc proclam&oacute;, dizque, tu tayta al saber que te ibas a casar conmigo. Es que buena fe me ten&iacute;a, dizque. As&iacute; luego fue. En la iglesia de San Marcos ya nos hemos visto. T&uacute; de blanco como un angelito del cielo. De blanco tal y como siempre has so&ntilde;ado. Y hasta he visto a tu hermanita Lourdes contenta con todos, hasta conmigo, ya no desconfiando de nada. Luego de la bendici&oacute;n, dizque, bailando bailando hemos ido hasta nuestro pueblo. A la entrada de Carhuayoc nuestros dem&aacute;s familiares nos han esperado, as&iacute; dizque ha sido. All&iacute; hemos festejado, y hasta tus primos y tus t&iacute;os que desconfiaban de m&iacute; han llegado cargando sus regalos. Nos han abrazado y nos han prometido apoyo a ti y a m&iacute;, dizque. Luego luego nos hemos visto bailando en medio de la banda musical. T&uacute; no queriendo bailar con eso de que no sabes, y yo ense&ntilde;&aacute;ndote paso a paso. As&iacute; dizque he so&ntilde;ado que nos cas&aacute;bamos, Reyna, mi cielito despejado de junio. As&iacute; so&ntilde;ando he despertado y he corrido a cont&aacute;rtelo, mi sol, mi vida&hellip;</p><p>&nbsp;</p><p>El Felipe ha sido pues el que te ha apartado de m&iacute;. Ahora voy a entrar, me estoy acercando poco a poco. Pero caray, c&oacute;mo se me ha olvidado. Un perro negro acaba de morderme la pantorrilla, me est&aacute; sacudiendo prendido de mi carne y yo que ya no aguanto el dolor, grito desesperado porque el grand&iacute;simo perro se ha empecinado con morder mi carne. Sales con un palo en la mano, no sabes qui&eacute;n soy, Felipe sale tambi&eacute;n, detr&aacute;s de ti, se te adelanta y de un golpe espanta al perro. No logra identificarme. Me levanta del suelo, me lleva dentro de la casa. Estoy sentado. El mechero alumbra mi rostro congestionado por el dolor, pero logro superarlo y ahora pongo cara de coraje, de indignaci&oacute;n. &iexcl;Carajo, qui&eacute;n m&iacute;chiga te crees que eres para llevarte a mi Reynita!, as&iacute; le increpo, as&iacute; escupi&eacute;ndole en la cara. T&uacute; me miras, pareces recordar algo, algo que seguramente en tu cabeza aun ha quedado como los peque&ntilde;os charcos que se quedan en todas partes despu&eacute;s de la lluvia.</p><p>Me ha reconocido, sin mediar palabra me lanza un pu&ntilde;etazo que no dejo que acierte. Caraya, sigues siendo el mismo zorro traidor de siempre. Me levanto, cojeo, la herida est&aacute; manando sangre. Arremete contra m&iacute;. Lo esquivo. A poco ya estamos trenzados como culebras apare&aacute;ndose. Golpes vienen y van, gritos, bufidos, miradas afiladas y resoplidos letales.</p><p>&nbsp;</p><p><strong>TRES</strong></p><p>&nbsp;</p><p>&iexcl;Reyna, Reynita de mi coraz&oacute;n!, s&eacute; que no fue tu culpa, no fue tu culpa. Felipe, Felipe tiene la culpa. &Eacute;l se aprovech&oacute; de ti, se aprovech&oacute; de tu enfermedad, mi guayanita tierna, mi dulce caminito, no, no te alejes de m&iacute;. Sabes bien que yo te quiero, desde la escuelita, &iquest;acaso no lo recuerdas?</p><p>As&iacute; diciendo trat&eacute; de convencerte, mi Reynita, para que no te alejes mucho de m&iacute;, para que &nbsp;no termines debajo del waro de Ayaymarka.</p><p>Estabas como avergonzada por el enga&ntilde;o que hab&iacute;as sufrido, avergonzada por todo lo que hab&iacute;a pasado en esos d&iacute;as. Avergonzada de padecer esa enfermedad.</p><p>Es que tambi&eacute;n no fue tu culpa, Reynita, no fue tu culpa. Qu&eacute; culpa deb&iacute;as de tener si cuando eso pas&oacute; ten&iacute;as apenas ocho a&ntilde;itos. Qu&eacute; culpa deb&iacute;as tener de que tu taytita trabajara en el socav&oacute;n de la mina de carb&oacute;n y de que ese d&iacute;a, cuando fuiste a llevarle el almuerzo a tu papacito, un huayco se metiera al socav&oacute;n y matara a todos los que estaban dentro para que luego, el mismo huayco, los sacara con la violencia de un macabro v&oacute;mito.</p><p>Qu&eacute; culpa tendr&iacute;as t&uacute;, mamacita, mi vida, de que vieras a tu taytita aun agonizando, boqueando sangre y manch&aacute;ndote la pollerita amarilla que jam&aacute;s volviste a usar.</p><p>Qu&eacute; culpa tendr&iacute;as que tener t&uacute;, mi Reynita, de que por causa de lo que hab&iacute;as vivido se te nublara la mente y anduvieras perdida por varios d&iacute;as por esos lares desolados que el huayco hab&iacute;a limpiado de vida.</p><p>Qu&eacute; culpa tendr&iacute;as que tener t&uacute;, mi florcita de magnolia que durmieras bajo la intensa lluvia durante dos noches despu&eacute;s de las cuales reci&eacute;n te encontramos los que nos apresuramos a buscarte, m&aacute;s o menos tanteando lo que hab&iacute;a pasado contigo.</p><p>Qu&eacute; culpa deber&iacute;as tener t&uacute;, mi linda mu&ntilde;equita de ojitos capul&iacute;, de que la lluvia te desquiciara y recordaras constantemente lo que hab&iacute;as vivido esa tarde con lo de tu padre y que por ese motivo, luego luego se te dio m&aacute;s bien, no por recordar lo vivido; sino por olvidarlo, y luego olvidarlo todo, toditito con la lluvia.</p><p>Al principio fue as&iacute;, cuando llov&iacute;a te olvidabas de lo sucedido, y pens&eacute; que ya te hab&iacute;as sanado. Eso fue cuando ya nos comprometimos, pero poco a poco, se te dio por olvidarte un poco m&aacute;s, y otro poco m&aacute;s, y luego, cuando llov&iacute;a, no recordabas ni tu nombre y luego ni mi nombre.</p><p>Qu&eacute; culpa tienes t&uacute;, raz&oacute;n de mi vida, de mi alegr&iacute;a, que con la lluvia vaciaras tu mente para no enloquecer.</p><p>Nada. No tienes nada de culpa. Nada de culpa. Nada.</p><p>&nbsp;</p><p><em>l&aacute;grimas y lluvia&hellip; &iquest;D&oacute;nde est&aacute;s Reynita de mi vida, dulce torcacita de los parajes de Carhuayoc?...</em></p><p><em>&hellip;Ahora te diviso a lo lejos. Corres como una taruquita espantada por la muerte. Bordeas el sendero y te vuelvo a perder. &iexcl;Reynita, Reynitaaa! Grito desesperado. &iexcl;Reynita&hellip; nita&hellip; ita&hellip; ta&hellip; a!, remeda el eco que parece burlarse de m&iacute;. Acelero el paso. La bajada es m&aacute;s f&aacute;cil si uno tira el cuerpo hacia el suelo. La vuelvo a divisar. El rumor del r&iacute;o ahora crece como una queja. Un lamento que nace de una sola garganta y que se agiganta poco a poco hasta sentir que sale no del r&iacute;o sino de toda la sierra y hasta parece que est&aacute;s en la misma boca, y que no oyes el lamento, sino que eres parte de &eacute;l. Con todo este quejido inundando estos lares de Dios ya no oigo ni mis propios pasos, ni mis propios jadeos, ni mis propios quejidos. La tierra tiembla bajo mis pies y hasta parece que el r&iacute;o quiere ya desbordarse. La diviso. Estoy casi cerca de ella. Pronto, pronto la he de alcanzar&hellip;</em></p><p>&nbsp;</p><p>Ahora que llego al mismo lugar. Ahora que alcanzo los maderos del waro y avanzo por su resbaladiza superficie, me pregunto d&oacute;nde est&aacute;s, &iquest;d&oacute;nde?, la lluvia cae intensa &nbsp;esta noche y siento ganas de vaciarme de vida como t&uacute; de recuerdos.</p><p>Comenz&oacute; a llover cuando saliste gritando de la casa de Felipe. Intent&eacute; evitar que salieras, pero el muy jijuna todav&iacute;a logr&oacute; alcanzarme una patada en la pantorrilla herida. De c&oacute;lera, cogiendo el palo con que hab&iacute;as salido hace poco, le di uno en pleno hocico hasta dejarlo boqueando sangre.</p><p>Corr&iacute;. Grit&eacute; tu nombre. &iexcl;Reyna, Reyna de mi coraz&oacute;n, espera, espera, mi torcacita, espera mi dulce florcita de papa!, pero corr&iacute;as desesperada, gritando no s&eacute; qu&eacute;&hellip; la lluvia comenz&oacute; a caer y la luna a ocultarse nuevamente. Perd&iacute; el camino varias veces, no me dejaba avanzar la herida que segu&iacute;a manando sangre. Te llam&eacute; varias veces: era in&uacute;til.</p><p>No logr&eacute; alcanzarte, mi Reynita, pero ahora que te veo all&aacute; abajo, metida entre la correntada que va engordando con los riachos que se van juntado; ahora que ya te vi d&oacute;nde has ca&iacute;do solo te pido que me esperes un ratito m&aacute;s, un ratito m&aacute;s para avanzar hasta el lugar exacto desde donde volar&eacute; junto a ti para irnos, de una vez por todas, a un cielo claro y soleado donde nadie pueda frustrar nuestro amor sincero, despu&eacute;s de la lluvia.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p><strong>Edgar Alberto Norabuena Figueroa</strong></p><p><strong>Santa Casa, &nbsp;jueves, 08 de noviembre de 2012.</strong></p><p><strong>21:17:55</strong></p>]]></description><pubDate>Tue, 23 Apr 2013 04:36:00 +0000</pubDate></item><item><title/><link>https://letralibre609.blogia.com/2012/011401.php</link><guid isPermaLink="true">https://letralibre609.blogia.com/2012/011401.php</guid><description><![CDATA[QUINTO CAFÉ<br /><br /><br />Ruedas rotunda<br />	rueca profunda donde se ovilla mi cansado corazón.<br />			Hila torbellino cruel,<br />				hilandera... infiel<br /><br />A esta hora donde se sufre por adelantado<br />			el trozo adiós de tu locura,<br />				calla mientras el café cura<br />					las huellas de tu espina metafísica.<br />Se sufre por adelantado<br />			aquí, <br />donde para siempre inmolo mi pasión,<br />donde cada niño nace viejo<br />		y piensa en lagartijas vesperales<br /><br />¡Oh inmensa cola sauria que latiguea<br />en los más íntimos confines de una manzana podrida!<br /><br />Yo no sé decir si es desierto o arena<br />lo cierto se enreda en tu rueca y rueda y rueda <br />hasta convertirse en líquido sol<br />hasta cansarse de sed dolor.<br /><br />Aquí se sufre por adelantado<br />mientras ríe el blanco cuervo<br />de tus negros senos a medianoche<br />Mientras mis dedos descubren el hoyo infinito<br />	donde mi lengua viaja anhelando tu saliva<br /><br />Ruedas rotunda,<br />mientras las gotas del quinto café<br />invaden los tácitos segmentos de aquesta noche cruel<br /><br />y este cuerpo antracita que ya no crece,<br />y aqueste cuerpo  gaviota que ya no vuela<br />						Ya no vuelvas por mí,<br />tengo afinado cada hebra a puro pecho<br />enredada cada fibra a pura espalda<br />Tengo tus ojos cayendo infinitos en esta noche café,<br />tengo tu alma sobre la mía<br />y cada vez que siento tu peso<br />me siento aquel niño<br />que destetaste a medianoche <br />y condenaste a beber de este quinto café<br />para siempre<br /><br /><br /><br /><br />Viernes 13 de enero de 2012<br /><br />Edgar Alberto Norabuena Figueroa<br /><br />]]></description><pubDate>Sat, 14 Jan 2012 05:34:00 +0000</pubDate></item><item><title>RESULTADOS DEL CONCURSO DE NARRATIVA BREVE &#x93;HABLA DE TU ALDEA&#x94;</title><link>https://letralibre609.blogia.com/2008/021804-resultados-del-concurso-de-narrativa-breve-habla-de-tu-aldea-.php</link><guid isPermaLink="true">https://letralibre609.blogia.com/2008/021804-resultados-del-concurso-de-narrativa-breve-habla-de-tu-aldea-.php</guid><description><![CDATA[<p><strong><u><span style="font-size: 16pt; color: black; font-family: sans-serif">CUENTO GANADOR:</span></u></strong><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><strong><span style="font-size: 18pt; color: black; font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;">NO QUIERO MELODRAMAS</span></strong><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 16pt; color: black; font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;">Autor: </span><span style="font-size: 16pt; color: black; font-family: Arial">Gustavo Sabas del Pino</span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 16pt; color: black; line-height: 150%; font-family: Arial">Lugar de Procedencia: La Habana, Cuba.</span><span style="font-size: 11pt; color: black; line-height: 150%; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; line-height: 150%; font-family: Arial">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; color: black; line-height: 150%; font-family: Arial"></span><strong><u><span style="font-size: 16pt; color: black; line-height: 150%; font-family: Arial">CUENTOS FINALISTAS</span></u></strong></p><p><strong><u><span style="font-size: 16pt; color: black; line-height: 150%; font-family: Arial"></span></u></strong><span style="font-size: 11pt; color: black; line-height: 150%; font-family: Arial"></span><strong><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;">ESTAMOS AQUI O EN JAUJA </span></strong><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;">Autor: </span><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: Arial">Orlando Mazeyra Guill&eacute;n</span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: Arial">Lugar de Procedencia: Arequipa, Per&uacute;.</span><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">&nbsp;</span><strong><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;">RECUERDOS </span></strong><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;">Autor: </span><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: Garamond">Ariel D&iacute;az</span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: Arial">Lugar de Procedencia: </span><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: Garamond">Bah&iacute;a Blanca .Argentina.</span><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;">&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><strong><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;">SER PORTE&Ntilde;O EN VALPARAISO </span></strong><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;">Autor: </span><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: Arial">Walter William Reed Coleman.</span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: Arial">Lugar de Procedencia: Valpara&iacute;so, Chile.</span></p><p><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><strong><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;">LEJOS DE TI TODO ES SILENCIO </span></strong><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;">Autor: Luis Roberto Hern&aacute;ndez G&oacute;mez</span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: Arial">Lugar de Procedencia: Bogot&aacute; &ndash;Colombia</span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><strong><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;">TAYTA MA</span></strong><strong><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: Arial">YO</span></strong><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">&nbsp;</span><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;">Autor: </span><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: Arial">Edgar Alberto Norabuena Figueroa.</span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 13.5pt; color: black; font-family: Arial">Lugar de Procedencia: Huar&aacute;s &ndash; Ancash &ndash; Per&uacute;.</span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p>]]></description><pubDate>Mon, 18 Feb 2008 03:28:00 +0000</pubDate></item><item><title>De la poes&#xED;a al Cuento en Edgar Norabuena y otras divagaciones a salto de mata.</title><link>https://letralibre609.blogia.com/2008/021803-de-la-poesia-al-cuento-en-edgar-norabuena-y-otras-divagaciones-a-salto-de-mata-.php</link><guid isPermaLink="true">https://letralibre609.blogia.com/2008/021803-de-la-poesia-al-cuento-en-edgar-norabuena-y-otras-divagaciones-a-salto-de-mata-.php</guid><description><![CDATA[<h2 class="date-header"><div class="post-header-line-1"></div><a href="http://bp0.blogger.com/_62vbxkXF3fg/RuCQ_2uPy-I/AAAAAAAAADc/Bl8fbZKeHbY/s1600-h/huayco.jpg"></a><span style="font-family: arial"><strong>Omar Robles T.</strong>(*)</span><br /><span style="font-family: arial">Edgar Norabuena, no ha consignado &ldquo;Hominis&rdquo; una plaqueta de poemas que publicara el 2001 en la solapa de su primer libro de cuentos &ldquo;El Huayco Que Te Ha de Lle<a href="http://bp2.blogger.com/_62vbxkXF3fg/RuCP2WuPy9I/AAAAAAAAADU/pC-qAuFrTaw/s1600-h/huayco.jpg"></a>var&rdquo;. Tal vez ese fragmento de su libro tantas veces anunciado y nunca visto &ldquo;Ciudad Gaviota&rdquo; haya emprendido otro vuelo y se encuentre reposando para un d&iacute;a dar el aleteo final y poder mostrarse muy pronto en su plenitud.<br />Norabuena naci&oacute; poeta y no cuentista. Recuerdo el concurso de Poeta Joven del a&ntilde;o 1997, organizado por la Municipalidad de Huar&aacute;s, en el cual particip&oacute;. Sus poemas todav&iacute;a son testimonios que una generaci&oacute;n interesante se ven&iacute;a cocinando, en ese libro tambi&eacute;n figuran Wilder Caururo, Tania Guerrero, la ganadora, Fred Acosta, hasta qui&eacute;n escribe esta nota. Esas voces hoy han dado un salto importante. Norabuena con su primer y auspicioso debut de cuentista se ha abierto un espacio interesante y con ella nuestras letras se han vivificado.<br />Norabuena era poeta, su libro de cuentos ha borrado aquella etapa sensible que ard&iacute;a en sus venas, el olvido de &ldquo;Hominis&rdquo;, en la solapa de su libro, tal vez sea una manera de ver a la poes&iacute;a como un genero de la cual bebi&oacute; intensamente para mostrarnos un Huayco que nos ha de llevar con esa sensibilidad desbordante<em>.(Nos asombra la capacidad que tiene Edgar de manejar todas las herramientas del lenguaje po&eacute;tico que pueden ser incorporadas en el cuento &ndash; Dante Castro)</em><br />Un eximio poeta, de la casa a la cual perteneci&oacute; o pertenezca Edgar, tal vez manifieste en gritos que s&oacute;lo utiliz&oacute; la poes&iacute;a, como una vieja ramera, para despu&eacute;s dejarla tirada en la cama. Sea verdad o no, estamos seguro que Edgar Norabuena se encontr&oacute; con lo que andaba buscando, hacer su literatura, y lo hizo en el cuento. No es nada de otro mundo que un poeta escriba cuentos, pero que este gane concursos y publique libros con auspiciosa cr&iacute;tica. Son pocos. Pero todav&iacute;a el camino del Huayco es largo, reci&eacute;n empieza a desbordar. No sabemos cu&aacute;nto llevar&aacute; ni qu&eacute; llevar&aacute;. Solo estamos seguros que ya nos empez&oacute; a mojar.</span></h2><div class="post hentry uncustomized-post-template"><div class="post-body entry-content"><div><div><span style="font-family: Arial"></span></div><div><span style="font-family: Arial">____________________</span></div><br /><div><span style="font-family: Arial">(*) <a href="mailto:kordillera1@hotmail.com">kordillera1@hotmail.com</a></span></div></div></div></div>]]></description><pubDate>Mon, 18 Feb 2008 03:25:00 +0000</pubDate></item><item><title>NUEVOS AIRES ANDINOS</title><link>https://letralibre609.blogia.com/2008/021802-nuevos-aires-andinos.php</link><guid isPermaLink="true">https://letralibre609.blogia.com/2008/021802-nuevos-aires-andinos.php</guid><description><![CDATA[<h3 class="post-title entry-title"><strong><em><a href="http://bp2.blogger.com/_fF-V2e2TTvU/Ru81EJvZrTI/AAAAAAAAACA/uu4EAaV4mh0/s1600-h/El+huayco+que+te+ha+llevar.JPG"><span style="color: #00cccc"></span></a><span style="color: #00cccc">EL HUAYCO QUE TE HA DE LLEVAR<br />Edgar Norabuena Figueroa</span></em></strong><span style="color: #00cccc"><br /><br /><strong><em>El huayco que te ha de llevar</em></strong> es un libro de relatos admirables, fuertes, intensos. Su autor Edgar Norabuena construye la ficci&oacute;n a partir de elementos andinos que r&aacute;pidamente se nos hacen familiares: la explosi&oacute;n de la naturaleza mediante huaycos y avalanchas, la religiosidad popular de dioses cat&oacute;licos y diablos, y la presencia de los animales con sus peculiaridades humanas que nos conmueven, amenazan o conminan. De estos relatos vigorosos sobresale el lenguaje colorido, el castellano andino que puede estar cargado de ternura o de ira, como un latigazo de cari&ntilde;o en la sensibilidad de los lectores. <em><strong>(Ricardo V&iacute;rhuez Villafane)</strong></em>.<br /><br /></span></h3><div class="post-body entry-content"><div><span style="color: #00cccc"><strong><em>Edgar Norabuena Figueroa (Huar&aacute;s-Ancash, 1978).</em></strong> Es docente en Lengua y Literatura, ha publicado los poemarios <strong><em>El grito del silencio</em> (1997),</strong> <strong><em>Itinerario de la</em> <em>gaviota cansada</em> (2000)</strong> y dirige la Revista <strong><em>Letra Libre</em></strong>. Su destacada </span><a href="http://bp0.blogger.com/_fF-V2e2TTvU/Ru82jpvZrUI/AAAAAAAAACI/jzAaccK8Iko/s1600-h/Foto+Edgar+Norabuena.JPG"><span style="color: #00cccc"></span></a><span style="color: #00cccc">labor creativa, ha merecido un alto n&uacute;mero de reconocimientos durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, pues ha triunfado en los siguientes cert&aacute;menes literarios: Concurso &ldquo;Poeta Joven de la Regi&oacute;n Chav&iacute;n" APLIJ-Ancash (2000), Juegos Florales de la UNASAM (2003), IX Juegos Florales de la Universidad Ricardo Palma (2006), Primeros Juegos Florales de la Universidad Peruana organizada por la Universidad La Molina (2006), II Concurso de Narrativa Breve "Identidad Ancashina" (2006) y XIII Premio Internacional de Cuento "Carmen B&aacute;ez" Morelia-M&eacute;xico (2006). Asimismo, fue finalista en el Concurso Internacional de Relato Breve &ldquo;Habla de tu aldea&rdquo; &ndash; Espa&ntilde;a (marzo del 2007). Mientras que en abril fue premiado en el I Festival de Letras del CONAJU &ndash; Per&uacute;, y en mayo, result&oacute; finalista del XII Concurso de Relatos Cortos "Juan Mart&iacute;n Sauras" &ndash; Espa&ntilde;a. Y para finalizar el a&ntilde;o 2007, Ganador del III concurso de relatos breves "Identidad Anashina", de la IV Cuentat&oacute;n y finalista del Iconsurso de relatos breves ATINA - CHILE</span></div></div>]]></description><pubDate>Mon, 18 Feb 2008 03:17:00 +0000</pubDate></item><item><title>EL HUAYCO QUE TE HA DE LLEVAR DE EDGAR NORABUENA</title><link>https://letralibre609.blogia.com/2008/021801-el-huayco-que-te-ha-de-llevar-de-edgar-norabuena.php</link><guid isPermaLink="true">https://letralibre609.blogia.com/2008/021801-el-huayco-que-te-ha-de-llevar-de-edgar-norabuena.php</guid><description><![CDATA[&nbsp; <div class="post hentry"><div class="post-header-line-1"></div><div class="post-body entry-content"><div><a href="http://bp3.blogger.com/_P6n7NrPGe48/RwUBggB6DWI/AAAAAAAABbQ/jZN0GnyUsJY/s1600-h/1huaras.jpg"></a>El huayco que te ha de llevar, de <strong>Edgar Norabuena Figueroa</strong> (Huar&aacute;s, 1978), se compone de ocho cuentos: "El huayco que te ha de llevar", "Virgencita de la Puerta", "El negro puma de la noche", "Maldito puma", "La &uacute;ltima verdad", "Tayta Mayo Shaqsha", "Las tretas del diablo" y "Toro moreno y Tumbacerro". De estos ocho relatos me interesa espec&iacute;ficamente la figuraci&oacute;n del "huayco", es decir, &iquest;cu&aacute;l es el sentido de la met&aacute;fora "huayco"?, &iquest;c&oacute;mo se relaciona con la estructura general del texto?, &iquest;qu&eacute; es El huayco que te ha de llevar?<br /><br />Sostengo que el t&iacute;tulo del texto no es casual ni mucho menos inocente. Percibo que su elecci&oacute;n obedece a una decisi&oacute;n estructural. No s&oacute;lo por lo que aquel paratexto pueda dar a entender, seg&uacute;n el Diccionario de la Real Academia Espa&ntilde;ola de la Lengua, huaico proviene del quechua wayq&#39;u que significa "Masa enorme de lodo y pe&ntilde;as que las lluvias torrenciales desprenden de las alturas de los Andes y que al caer en los r&iacute;os ocasionan su desbordamiento", en otras palabras, la significaci&oacute;n del t&iacute;tulo o paratexto sugiere comprender el texto como: relatos donde los acontecimientos de la historia suceden en un ambiente rural, relatos que tienen como protagonistas a personajes que luchan o comulgan con la naturaleza andina, o libro de relatos en que la dicci&oacute;n de sus personajes transmite un tipo de saber catalogado como "racionalidad andina"; antes o despu&eacute;s de estas inferencias que ciertamente explican la pertinencia estructural del t&iacute;tulo, as&iacute; como conducen a establecer una filiaci&oacute;n necesaria con la proteica tradici&oacute;n literaria de la narrativa andina; pienso que la met&aacute;fora del huayco, si bien es cierto destaca lo comentado, tambi&eacute;n oculta algo &iquest;Qu&eacute; es aquello que vela esta metaf&oacute;rica?<br /><br />De la referencia sem&aacute;ntica a prop&oacute;sito de la palabra &ldquo;huayco&rdquo; resalto los siguientes atributos: el desplazamiento ("desprender", "caer") y la interrupci&oacute;n ("desbordar"). En el cuento que da t&iacute;tulo al libro, uno de los personajes dice lo siguiente a prop&oacute;sito de huayco: "Como castigo de Dios el huayco cada marzo arrasa con el valle, trae muerte para dejar vida, trae lodo para abonar la sementera, se lleva a los que ya se olvidaron de los apus, se lleva la semilla podrida para que germine la semilla que siempre debi&oacute; florecer". Notemos que en esta cita textual el huayco tiene una funci&oacute;n casi purificadora: se despacha en una vor&aacute;gine de lodo y piedras a quienes olvidaron su dimensi&oacute;n religiosa, fertiliza la sementera, limpia la semilla podrida y trae el germen de vida. No obstante, tanto en la primera como en la segunda alusi&oacute;n textual se condensan dos particularidades: el desplazamiento y la interrupci&oacute;n: o del cause del r&iacute;o al desbordarlo o de la vida de quienes olvidaron a los apus. El huayco llega, entonces, como devenir que excede e interrumpe un trayecto normal.<br /><br />En tal sentido, lo que oculta la met&aacute;fora huayco es la figuraci&oacute;n de la pr&aacute;ctica escritural que se comprende tambi&eacute;n como desplazamiento e interrupci&oacute;n. La escritura deviene constantemente. Ella es firme movimiento que propicia cambios o mantiene continuidades. De esta manera entiendo que huayco es el desplazamiento no de un fen&oacute;meno exclusivamente geogr&aacute;fico o pluvial; se posiciona m&aacute;s bien en el fundamento mismo de la pr&aacute;ctica escritural: huayco es met&aacute;fora de irrupci&oacute;n de una escritura que anuncia no tiempos de sequ&iacute;a ni plagas, sino m&aacute;s bien, tiempos f&eacute;rtiles para la literatura ancashina. Por lo pronto, este huayco ha irrumpido seriamente en el cause de la narrativa local, sigamos su curso y esperemos que su indomable fuerza y tronante vitalidad logren alterar, dinamizar y enriquecer las aguas de nuestra tradici&oacute;n literaria.</div><div></div><div>JAVIER MORALES MENA<br /></div></div></div>]]></description><pubDate>Mon, 18 Feb 2008 03:10:00 +0000</pubDate></item><item><title>Resultado Final III Concurso Relato Breve</title><link>https://letralibre609.blogia.com/2007/121602-resultado-final-iii-concurso-relato-breve.php</link><guid isPermaLink="true">https://letralibre609.blogia.com/2007/121602-resultado-final-iii-concurso-relato-breve.php</guid><description><![CDATA[<span style="font-family: trebuchet ms">Despu&eacute;s de las evaluaciones, los resultados son los siguientes:</span><br /><br /><span style="font-style: italic; font-family: trebuchet ms">Primer Premio</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms">&ldquo;Danza de Vida&rdquo;</span><br /><span style="font-family: trebuchet ms">Edgar Alberto Norabuena Figueroa</span><br /><br /><span style="font-style: italic; font-family: trebuchet ms">Segundo Premio</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms">&ldquo;Alma Libre&rdquo;</span><br /><span style="font-family: trebuchet ms">Dany Doris Villanueva Ramirez</span><br /><br /><span style="font-style: italic; font-family: trebuchet ms">Tercer Premio</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms">&ldquo;La Justicia de Dios&rdquo;</span><br /><span style="font-family: trebuchet ms">Grober Garro Cerna</span><br /><br /><span style="font-style: italic; font-family: trebuchet ms">Menci&oacute;n Honrosa</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms">&ldquo;Un Para&iacute;so Natural&rdquo;</span><br /><span style="font-family: trebuchet ms">Mary Luz Quito Giraldo.</span><br /><span style="font-family: trebuchet ms">Roxana Haro Macedo.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms">&ldquo;La Huida&rdquo;</span><br /><span style="font-family: trebuchet ms">Luis Miguel Qui&ntilde;ones N&uacute;&ntilde;ez</span><br /><br />]]></description><pubDate>Sun, 16 Dec 2007 21:10:00 +0000</pubDate></item><item><title>FALLO IV CUENTATON DE LIMA</title><link>https://letralibre609.blogia.com/2007/121601-fallo-iv-cuentaton-de-lima.php</link><guid isPermaLink="true">https://letralibre609.blogia.com/2007/121601-fallo-iv-cuentaton-de-lima.php</guid><description><![CDATA[<div></div><div>La cuarta edici&oacute;n de la Cuentat&oacute;n de Lima trajo sorpresas. Tanto el nivel de los cuentos presentados como la variedad de las tem&aacute;ticas fueron el plato de la noche, donde los asistentes disfrutaron de una marat&oacute;n que cada vez convoca m&aacute;s participantes. 10 cuentos fueron los seleccionados entre 285 textos, y de ellos, tres alcanzaron los primeros lugares. Aqu&iacute; la relaci&oacute;n de ganadores y las menciones honrosas de la <strong>IV Cuentat&oacute;n de Lima</strong>.</div><div></div><div></div><div></div><div></div><div></div><div></div><div><strong>PRIMER PUESTO</strong><br />Edgar Norabuena Figueroa<br /><strong>Cuento:</strong> MAGNOLIA<br />Edgar Norabuena es docente de Lengua y Literatura. Public&oacute; el poemario &ldquo;El Grito del Silencio&rdquo; en 1997, &ldquo;Itinerario de la Gaviota Cansada&rdquo; en el 2000 y el libro de cuentos &ldquo;El Huayco que te ha de llevar&rdquo; en el 2007.<br /><br /><strong>SEGUNDO PUESTO<br /></strong>Jos&eacute; Pardo del Arco (Juan Crist&oacute;bal)<br /><strong>Cuento:</strong> UNA SITUACION INC&Oacute;MODA<br />Juan Crist&oacute;bal es Poeta y se desempe&ntilde;a como profesor de periodismo y literatura. Obtuvo el Premio Nacional de Poes&iacute;a 1971.<br /><br /><strong>TERCER PUESTO<br /></strong>Orlando Mazeyra Guill&eacute;n<br /><strong>Cuento:</strong> GANAS DE TI<br />Orlando naci&oacute; en Arequipa, en 1980. Es autor del libro de relatos &ldquo;Urgente: necesito un retazo de felicidad&rdquo;. </div><div><br /></div><div><span style="font-family: georgia"><em><strong>Menciones honrosas</strong></em></span></div><span style="font-family: georgia"><div><br /><em><strong>4 </strong>Mar&iacute;a Fernanda Castro Rivas</em><br /><strong>Cuento:</strong> CARNE<br /><em><strong>5</strong></em> <em>Martha Isarra C&oacute;rdova</em><br /><strong>Cuento:</strong> DE REGRESO AL HOGAR<br /><em><strong>6</strong></em> <em>Jes&uacute;s Jara Godoy<br /></em><strong>Cuento:</strong> REUNI&Oacute;N<br /><em><strong>7</strong></em> <em>Paul Asto Valdez</em><br /><strong>Cuento:</strong> CORAZ&Oacute;N DE TIZA<br /><em><strong>8</strong></em> <em>David Adolfo Panayfo C&oacute;ndor</em><br /><strong>Cuento:</strong> EL DESGUACE<br /><strong><em>9</em></strong> <em>Ricardo Calder&oacute;n Inca</em><br /><strong>Cuento:</strong> LOS INQUILINOS DE PAP&Aacute;<br /><strong><em>10</em></strong> <em>C&eacute;sar Augusto Huaraz Aquino</em><br /><strong>Cuento:</strong> EL REFLEJO DE LAS SIERPES</div></span>]]></description><pubDate>Sun, 16 Dec 2007 21:05:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
